jueves, 23 de abril de 2015

La Falsificación y Alteración de la Moneda Mexicana. Parte 7.

Continuamos con la Séptima y última parte de la conferencia del 9 de marzo ofrecida en nuestra Asamblea No. 734. ¡No olviden compartir!


Texto e Imágenes: Lic. Manuel Farrera
Transcripción: Jesús Amín Tejas C. Delegado de Promoción





FALSIFICADORES RELEVANTES

(Continuación)



LUIS EDUARDO DE SCHELLY HERNÁNDEZ 

Fue otro falsificador internacional, con actividad en nuestro país y cuya vida entera dedicó a delinquir; desde los 18 años tuvo que abandonar Venezuela, su país de origen, y trasladarse a los Estados Unidos al descubrirse una falsificación de billetes de 20 dólares que había realizado. 

En 1936, en la Ciudad de Chicago, se relacionó con los Gánsters más importantes de la época, realizando falsificaciones para Lucky Luciano, sin que las autoridades norteamericanas lo pudieran aprehender. 


Sus actividades como falsificador en México son descubiertas en el año de 1942. Atendiendo una colaboración solicitada por el Gobierno de los Estados Unidos, se investiga a una persona radicada en el Distrito Federal a quien solo se le conocía con el nombre A.R.J. SANTOS, quien mantenía frecuente correspondencia con reconocidos miembros de la mafia de Estados Unidos; después de algunas investigaciones, se identificó que en realidad se trataba del famoso falsificador Luis Eduardo de Schelly Hernández, quien tenía orden de aprehensión. 


De Schelly fue detenido cuando intentaba cambiar dólares que resultaron falsos, siendo aseguradas las placas de grabado y paquetes con billetes en denominaciones de 20 y 100 dólares que le fueron encontrados. Los billetes de 100 dólares muestran gran calidad artística al copiar sus diseños. 


Durante el cateo que se efectuó en su domicilio se descubrió una pequeña máquina de impresión destinada a la falsificación de dólares. 


En la estación de policía explicó el proceso de falsificación de billetes 


En 1944, estando de Schelly interno en el Penal de Lecumberri, un reo proporcionó información a las autoridades sobre una falsificación de billetes de 20 dólares efectuada por él, los cuales ya habían comenzado a distribuirse hacia el exterior al cambiarlos por pesos los días de visita entre los familiares de los internos, así, en la celda 85 de la crujía “G” se encontraron los objetos y materiales que había utilizado para elaborarlos. 


Dos años más tarde, a principios de 1946, en una revisión efectuada a su celda marcada con el número 21 del “Área Circular”, se le descubre una prensa de impresión manual y placas grabadas para la elaboración de billetes falsos de 5 dólares. 


En 1950, y estando ahora bajo vigilancia especial en la crujía “E” de Máxima Seguridad, nuevamente le encontraron bajo su cama billetes de 5 dólares falsos, elaborados con una prensa muy rustica que él mismo había construido. 


A pesar de la carencia de materiales y objetos propios para imprimir, los billetes que de Schelly Hernández elaboró no son de apariencia burda y muestran detalles bien logrados. 


Sus falsificaciones de dólares son consideradas de particular importancia por las condiciones en que las efectuó y sobre todo por ser uno de los pocos casos a nivel internacional en que se falsificaron billetes de banco desde el interior de un penal. Luis Eduardo de Schelly Hernández fue deportado a Venezuela en 1961, después de cumplir 20 años de prisión, allí murió pocos años después. 



Otro reconocido falsificador y defraudador internacional que operó en nuestro país a mediados de los años 40 fue ALFONSO HIRT LEBLANC. 


Leblanc fue detenido por falsificar timbres fiscales que distribuía en varios Estados de la república, lo que originó la detención de varios de sus cómplices. Gracias a la información revelada por quienes vendían los timbres fiscales, se conoció que Alfonso Hirt Leblanc estaba involucrado en una falsificación de billetes de 100 pesos de la Tercera Emisión del Banco de México, siendo asegurados todos los objetos relacionados con este delito. 


En la plancha de impresión ya tenía varias pruebas las cuales aún no había terminado de elaborar en su totalidad, pero que por la técnica utilizada, pudo haber representado una de las más importantes de su tiempo. El grabado de las placas de impresión que había realizado eran de excelente acabado y las matrices que se le encontraron combinaban dos procesos de impresión, lo que hubiera hecho mucho más difícil detectar sus billetes como piezas falsas. 




ISIDRO ALVARADO REYES es otro caso relevante de falsificación en México.


Fue detenido en Atoyac, Estado de Guerrero en 1965, al intentar cambiar un billete de 1000 pesos que había sido alterado en sus diseños y denominación, el cual él mismo había elaborado utilizando objetos rudimentarios como puntas de maguey y tintas comerciales. 

El procedimiento de elaboración a mano consistía en alterar billetes auténticos de 20 pesos con la efigie de la Corregidora, haciéndolos parecer a los de la denominación de 1000 pesos que tenían el retrato de Cuauhtémoc; realizar los cambios necesarios le tomaba de 10 a 15 días. 


Para febrero de 1970 se tenían detectadas por el sistema bancario únicamente 7 piezas alteradas, pero por la destreza y habilidad con que fueron cambiados los diseños e imitados artísticamente los grabados  de éstos ejemplares, es que son considerados pequeñas obras de arte. 

Falsificación Moderna

Cada falsificación efectuada constituye un hecho de singular trascendencia, y todas son investigadas por la Gerencia de Seguridad e Investigación del Banco de México, aún cuando éstas no hayan sido realizadas por un falsificador de renombre o internacional, o que los ejemplares reproducidos resulten sumamente burdos, todas se investigan. 


Bajo estas circunstancias, pretender describir todas y cada una de las falsificaciones que han acontecido en nuestro país en los últimos 50 años implicaría un estudio exhaustivo, en virtud del elevado número de piezas detectadas que han sido sometidas a dictamen de autenticidad en el Laboratorio Químico del Instituto Central y en la Dirección General de Coordinación de Servicios Periciales de la Procuraduría General de la República. 

Sin embargo, y después de haber realizado un análisis, he relacionado algunas falsificaciones que a mi juicio se convirtieron en relevantes, principalmente por la innovación en la técnica de reproducción con la que fueron elaboradas, o bien simplemente por ser la primera verificada en una nueva emisión de billetes:


FECHA DE DETECCIÓN: Diciembre 1965 
TÉCNICA UTILIZADA: Offset 
INCULPADOS: Jack Carlton y Phill Richford. 
OBSERVACIONES: Descubierta en Lancaster California, falsificaron Billetes de 100 pesos (Tercera Emisión), series AAR, ABS, ADS y ADK, se decomisaron un Millón 400 mil pesos en billetes falsos y la planta de impresión. 


FECHA DE DETECCIÓN: Febrero 1976 
TÉCNICA UTILIZADA: Offset 
INCULPADO: Jesús Díaz Vega 
OBSERVACIONES: Descubierta en Mazatlán, Sinaloa, falsificaron billetes de 1000 pesos (Tercera Emisión), primer caso en que narcotraficantes falsificaron billetes para financiar sus actividades, la circulación de éstos ejemplares no está determinada, se decomisó planta de impresión. 


FECHA DE DETECCIÓN: Noviembre 1974. 
TÉCNICA UTILIZADA: Serigrafía Process 
INCULPADO: Jorge Guillén Carranza. 
OBSERVACIONES: Descubierta en Actopan, Hidalgo, falsificó billetes de 20 pesos (Cuarta Emisión), circularon aproximadamente 300 piezas primera falsificación de ejemplares de la Fábrica Billetes de México.


FECHA DE DETECCIÓN: Mayo 1978. 
TÉCNICA UTILIZADA: Foto Mecánica y Offset. 
INCULPADOS: No se identificó al autor material. 
OBSERVACIONES: Descubierta en Tijuana, Baja California, falsificaron billetes de 500 pesos (Cuarta Emisión), series BWB y BVX, circularon aproximadamente más de 5000 piezas; su corriente de distribución era North Hollywood, Los Ángeles y Tijuana. 


FECHA DE DETECCIÓN: Enero de 1979. 
TÉCNICA UTILIZADA: Offset seco y húmedo con separación de colores. 
INCULPADOS: Porfirio Gaztelum Lemas e Ignacio Sánchez Gaztelum. 
OBSERVACIONES: Descubierta en Hermosillo y Caborca, Sonora, falsificaron billetes de 500 y 1000 pesos (Tercera Emisión) y de 100 pesos (Cuarta Emisión). Información proporcionada por el Gobierno Norteamericano sobre adquisición por particulares de maquinaria y equipos de impresión especializados, proporcionando datos falsos, motivó investigaciones que lograron dejar inconclusa la falsificación. 



Durante la década de los 80's las falsificaciones se presentaron en gran número, pero no se registraron en altos volúmenes de circulación, centrándose la técnica de elaboración en los procesos Offset y Fotocopiado coloreado a mano, reproduciéndose bajo este mecanismo por lo general las denominaciones más altas que se emitieron en aquella época. 

Al finalizar esta década se modernizó la tecnología y los procesos de fotocopiado se popularizaron volviéndose cada vez más pequeños y prácticos, lo que propició la proliferación de las falsificaciones, además de que las circunstancias de política monetaria que renovaron periódicamente a la alza los valores nominales de los billetes. 


De 1980 a 1988, la denominación de los billetes más elevada aumentó su cuantía de 5,000 a 100,000 pesos, con un constante detrimento en su poder adquisitivo y desde luego con múltiples falsificaciones. 



FECHA DE DETECCIÓN: Agosto de 1992. 
TÉCNICA UTILIZADA: Fotocopia a color en papel Xerox 75 Kg. X cm2. 
INCULPADO: Josefina Vázquez Cuéllar. 
OBSERVACIONES: Descubierta en Guadalajara, Jalisco, falsificó billetes de 50 nuevos pesos (Cuarta Emisión modificada), circulación aproximada 50 piezas; primera falsificación realizada en billetes de nuevos pesos (N$).


FECHA DE DETECCIÓN: Septiembre de 1993.
TÉCNICA UTILIZADA: Impresión láser a color por computadora.
INCULPADOS: Gabriel y Juana Suárez Ruiz. 
OBSERVACIONES: Descubierta en México, Distrito Federal; falsificaron billetes de 500 nuevos pesos (Cuarta Emisión modificada), con cambio de número de serie y folio, circulación aproximada 1,500 piezas, falsificación detectada por el sistema bancario al ingresar billetes falsos para depósitos en cuentas específicas en diferentes ocasiones.




A partir de 1994 se le otorga autonomía al Banco de México, desde entonces la Dirección General de Coordinación de Servicios Periciales de la Procuraduría General de la República, por conducto de la Dirección Ejecutiva de Especialidades Documentales, Jefatura de Documentos Cuestionados, se encarga de la identificación de piezas falsas de billetes y monedas relacionados con delitos federales. 

El incremento en el número de falsificaciones se ha presentado a raíz del surgimiento de avances tecnológicos cada vez más accesibles al público en general, tales como la fotocopiadora a color y la impresión láser computarizada; éstas técnicas de fácil reproducción y de general acceso han desplazado a las complicadas, laboriosas y artesanales imitaciones obtenidas por medio de placas de grabado, pero ambas, producen ejemplares que se pueden detectar. 


Revisen y verifiquen sus billetes, es muy fácil ser víctima de los falsificadores, sobre todo porque no conocemos los diseños de los billetes. Muchas personas que han sido sorprendidas con un billete falso pretenden circularlos nuevamente, desgraciadamente si son detenidas serán acusadas de un delito federal grave que no alcanza libertad provisional bajo caución cuya penalidad puede ser de 5 a 12 años de prisión. 



La mayoría de las falsificaciones son burdas y fáciles de detectar, ya sea por el papel, la impresión, los elementos de seguridad o con la simple observación comparándolos con otros billetes de la misma denominación. 

¿Cuántas veces has tenido en tus manos un billete de 200 pesos?, ¿Podrías decir sin hacer trampa que diseño tienen atrás?


El papel y los principales elementos de seguridad incorporados a los billetes auténticos, no han podido ser reproducidos fielmente, ya que éstos últimos no se transiten por estos métodos, no obstante los billetes falsos logran circular prácticamente sin ningún problema, por la falta de atención que la mayoría de las personas les presta a los billetes al momento de recibirlos. 

Marca de Agua, Elemento que cambia de color, Micro-impresiones de letras y números, Fondos Lineales, Elementos que se observan mediante Luz Ultravioleta, Etc.



Actualmente los billetes más falsificados son los de 50 y 200 pesos, sin embargo, por el monto que representan, es el billete de 500 pesos el que ocupa el primer lugar. Aun así y a pesar de todo lo que hemos referido, el principal problema de falsificación lo representan los dólares falsos que circulan en el país. 



Para concluir, quiero hacer un último ejercicio aquí entre tantos expertos seguro lo sabrán:


¿De los billetes que están la imagen cuál es el único auténtico?


Si ustedes acertaron a la primera, felicidades, son ustedes observadores y conocedores. Prueben hacer el mismo ejercicio con sus familiares, amigos, conocidos, etc.


Para terminar esta ponencia, cito una frase célebre de Lombroso:
"El instinto criminal es como el fuego que está en las cenizas, esperando explotar con la primera chispa"

-¡Muchas Gracias!-




Es así como concluimos la entrega de esta interesante conferencia ofrecida en nuestra Asamblea No.734 del 9 de marzo de 2015, esperamos haya sido de su agrado.


Asiste, Conoce, Asóciate.






sábado, 11 de abril de 2015

La Falsificación y Alteración de la Moneda Mexicana.Parte 6.

Continuamos con la sexta parte de la interesante conferencia del 9 de marzo ofrecida en nuestra asamblea No. 734


Texto e imágenes: Lic. Manuel Farrera.
Transcripción: Jesús Amín Tejas C.




FALSIFICACIONES MODERNAS, FALSIFICADORES RELEVANTES 


El 25 de agosto de 1925 se funda por decreto el Banco de México, inaugurandose hasta el 1° de septiembre por el presidente Plutarco Elías Calles, iniciando inmediatamente sus funciones como regulador de la circulación monetaria y Banco único emisor de billetes en el país.

Con el fin de recuperar la confianza de la población en el papel moneda, se determinó que los billetes del Banco de México fueran de aceptación voluntaria, garantizando su cambio a la par por monedas de oro en las oficinas del propio banco (talón de oro); para la elaboración de los billetes se recurrió nuevamente a la American Bank Note Company (ABNC).

Los billetes de mayor denominación no estaban al alcance del pueblo en general.



En 1931 se desmonetizó el oro como medio circulante y los tenedores de billetes se apresuraron a cambiarlos por metálico, para ello, el banco solventó la crisis utilizando gran parte de sus reservas, paralelamente se hizo llegar reservas de plata para sustituir la garantía cambiaria, la cual estuvo vigente hasta 1935, momento en que se vuelven de aceptación forzosa y sin esperanza de obtener conversión.


Después de las intensas falsificaciones de la época revolucionaria, el Banco de México, ya ubicado en su sede actual y siendo el único órgano de emisión, se mantuvo al margen de la falsificación de sus billetes durante los primeros 15 años de vida.





Alfredo Hector Donadieu, alias “Enrico Sampietro”, es recordado como uno de los mejores falsificadores del mundo;  entre 1930 y 1948 se dedicó a falsificar billetes nacionales y extranjeros elaborándolos con extraordinaria calidad debido a sus habilidades artísticas.

Para ubicar la primera falsificación de billetes emitidos por el Banco de México, es necesario remontarse a octubre de 1934 cuando se detectó en la Ciudad la circulación de una considerable cantidad de billetes de 20 dólares falsos, al parecer provenientes de Cuba, luego de una serie de investigaciones y algunos informes proporcionados por la Policía de la Isla, fue detenido el falsificador de fama internacional el 21 de junio de 1937.


Alfredo Hector Donadieu tenía antecedentes por falsificación en varias partes del mundo, los cuales eran conocidos por la Interpol con los “ALIAS” de Adrian Dreesky, Alfred De Villa, Henry Alfred Rey, Adrian Harles Delmont y  Enrico Sampietro Del Monte.




Se le tomaron pruebas caligráficas a Sampietro, algunas directamente en billetes de 20 dólares, concluyendo que él era el autor de la falsificación; así, la evidencia incriminatoria fue suficiente para que fuera detenido, enjuiciado y sentenciado a ocho años de prisión en la temida cárcel de Lecumberri.




Durante su reclusión se le permitió dibujar, demostrando con esto que poseía extraordinarias habilidades artísticas; así, los retratos y dibujos elaborados por Enrico en prisión le dieron la oportunidad de obtener recursos económicos y hacerse notar entre las personas los días de visita.



El Sacerdote Jesuita José Aurelio Jiménez, quien era líder de una organización clandestina llamada "La Causa de la Fe", visitaba en la prisión de Lecumberri, a 3 presos que habían sido parte un grupo Cristero; es durante estas visitas cuando conoce a Sampietro apreciando inmediatamente su arte, por este motivo decide apoyarlo ofreciéndole garantías y facilidades para fugarse de prisión a cambio de elaborar falsificaciones de billetes con el fin de perjudicar al Estado anticlerical.

Es así como el 20 de julio de 1938 se fuga de prisión, junto con los otros 3 miembros del grupo Cristero que estaban detenidos, desconociéndose su paradero por varios años.




A mediados de 1941 se registró la primera falsificación de billetes del Banco de México, esta fue realizada en la denominación de 50 pesos de la serie -L- correspondiente a la segunda emisión; estos fueron hechos con placas elaboradas bajo la técnica de grabado, lo cual les dio gran calidad para circular sin ser detectados.


En la investigación se vieron involucradas personas muy conocidas y acaudaladas de la sociedad Tampiqueña, entre ellos los hermanos Arango y Cruz quienes eran prósperos comerciantes e industriales dueños de ferreterías y supermercados. Aunque la policía descubrió en el Hotel Inglaterra varios artículos relacionados con la falsificación, no pudieron encontrar al autor material del delito y al poco tiempo se lograron desvanecer las acusaciones en contra de los implicados con la consecuente indignación de la opinión pública y el eminente fracaso de la investigación policiaca.




La primera falsificación de billetes provoco un escándalo mayúsculo para el Banco de México, lo que constituía una tragedia que le desprestigiaba; así, las críticas de la sociedad y de la Prensa no se hicieron esperar en contra del Instituto Central.

Estos hechos motivaron al entonces Director del Banco de México, Lic. Eduardo Villaseñor, a crear una oficina especializada en la prevención de la falsificación y circulación de moneda falsa; al efecto, se procedió a invitar al entonces ya prestigiado Criminólogo, Dr. Alfonso Quiroz Cuarón para colaborar con ellos naciendo así el Departamento de Investigaciones Especiales, actual Subgerencia de Atención a la Falsificación de Moneda.



La oficina originalmente situada en el 4° piso del edificio "Garantías" de la calle de Marconi esquina con Tacuba en el Centro, inicialmente se dedicó íntegramente a la recopilación de informes para la formación de un archivo completo de las técnicas de reproducción y los procedimientos implementados por los falsificadores registrados a nivel internacional, clasificando sus actividades en las diversas modalidades de este delito.

Tomando como base los procesos de fabricación de billetes auténticos en comparación con los falsos, el Dr. Quiroz Cuarón elaboró un dictamen minucioso respecto de la primera falsificación de los billetes del Banco de México, en el cual determinó: “A juzgar por el método de la falsificación que se tenía registrado, el verdadero autor de las falsificaciones de Tampico no podía ser otro que Enrico Sampietro, pues la técnica era la misma que utilizó para falsificar dólares en Cuba, algunos de los cuales habían circulado en México"

Teniendo la posibilidad de identificar al falsificador, tanto por la técnica utilizada como por la conjetura de su fuga, se inició una investigación muy laboriosa para dar con su paradero, investigando al Sacerdote José Aurelio Jiménez Palacios.




En tanto, en el año de 1944, Enrico Sampietro se involucró en nuevas falsificaciones de billetes de la denominación de 100 pesos, primero de la serie -N-. posteriormente de la serie -O-.



"El 10 de enero de 1944 los efectos negativos de la falsificación de billetes de 100 pesos de las series N y O, descubiertas por los peritos del Banco de México, pudieron ser conjurados rápidamente, al enterarse del caso el Director de la Institución,  Eduardo Villaseñor, dispuso todo lo necesario para dar la batalla contra los falsificadores; así, se dieron a la tarea de controlar los billetes falsos y evitar cualquier alarma entre el público hasta lograr la captura de los facinerosos".






En 1946, Sampietro falsificó billetes de 20 pesos de los de la Serie -Q-, Tercera Emisión, que circularon con facilidad en el Distrito Federal por dos años sin ser detectados, hasta que fueron asegurados por el sistema bancario. Las imágenes a continuación nos revelan porqué no fueron fácilmente detectados.




Sampietro elaboró matrices para elaborar billetes de 100 pesos en 1948, de los de la Tercera Emisión, estos no llegaron a circular toda vez que cuando fue detenido se encontraba aún probando tintas para la impresión; fue nuevamente detenido y confesó que las falsificaciones eran realizadas para el grupo Cristero que encabezaba el Sacerdote José Aurelio Jiménez, quien aseguraba que la falsificación causaba grave daño al Estado.

No obstante el total de los billetes falsos que circuló, estos no le causaron ningún daño a la economía del país. Lo que sí afectó en gran parte fue a cajeros y personas de escasos recursos.

Este fue el fin de su carrera delictiva en México.


Sampietro fue deportado en 1961 a Francia tras cumplir una condena total de trece años.



El Dr. Alfonso Quiroz Cuarón, mantuvo contacto con él en Francia, donde sus actividades eran vigiladas por las autoridades francesas.


En una ocasión que lo visitó, Sampietro le regaló algunos de sus trabajos, mismos que fueron conservados por el propio Banco de México.






Fin de la sexta parte; continuamos con "La Falsificación y Alteración de la Moneda Mexicana. Séptima Parte."