domingo, 3 de noviembre de 2013

-LA NUMISMÁTICA TEMÁTICA- Otra forma de coleccionar.

Este artículo apareció originalmente en el número 207 de "El Boletín Numismático". Agradecemos la generosidad de don José Antonio Bátiz Vázquez que permitió se reprodujera en el blog.
José Antonio BÁTIZ VÁZQUEZ

 

La afición de un buen amigo y colega numismático, don Lorenzo Álvarez, es coleccionar monedas con animales, es decir, aquellas piezas en las que el motivo principal lo constituye la imagen de un animal, ya sean aves, peces o mamíferos, que son los que predominan, aunque también tiene con insectos, reptiles, con una estrella de mar y hasta con algunos animales mitológicos.
En estricto sentido todas las monedas mexicanas, cuando menos de un siglo a la fecha, formarían parte de su curiosa colección, ya que en su anverso todas ostentan el águila del escudo nacional. Por ello su colección de piezas se compone fundamentalmente de monedas extranjeras.
Las aves son las de representación más numerosa y las hay de muy diversas especies: águilas, avestruces y búhos; la gallina de Guinea, el quetzal de Guatemala y la cigüeña, así como variadas clases de pájaros entre las que destaca por su belleza el colibrí.
Los animales acuáticos están menos representados en las monedas. No obstante si hay algunos, como los delfines o el pez espada y también especies pequeñas del tipo de los peces tropicales. También figuran una tortuga y un caballito de mar.
Por lo que se refiere a los mamíferos, estos también tienen una representación numerosa y muy variada: leones en diferentes actitudes y posturas, incluido el rampante de los escudos heráldicos, así como otros felinos salvajes (pantera, leopardo) y hasta un gato casero. Otras piezas muestran una vaca, un toro, venados, gacelas o un borrego cimarrón; un burro de carga así como caballos al galope, al trote y estáticos; canguros, un perro de trineo, un hipopótamo, un conejo o un oso hormiguero; el clásico búfalo americano, la llama boliviana, un castor, una ardilla, un jabalí, una zarigüeya y varios elefantes, entre los principales.

Una serie especial de esta colección la constituyen las seis piezas de Eslovenia, cada una de diferente denominación y todas con animales distintos: una cabra de cuernos largos, un ave, un pez, una abeja, un búho y una especie de lagartija. Se complementa con otra pieza del mismo país con un caballo.

Se puede afirmar –a manera de resumen- que las piezas numismáticas de esta colección son de muy diversos países y de los cinco continentes, son de denominaciones y tamaños diferentes, generalmente de formato pequeño, circulares (con pocas excepciones) y de metales industriales. Sus diseños son artísticos [naturalistas o estilizados], en los que en la mayoría se muestra al animal completo y aislado y solo en ocasiones en detalle y formando parte de un conjunto o paisaje que lo ubica en su hábitat. No son monedas de alto precio, aunque seguramente algunas habrá. Su mayor valor radica en el conjunto o colección y –en particular- en los momentos de disfrute al estarlas reuniendo, al clasificarlas y, sobre todo, al poderlas mostrar a los parientes y amigos y compartir con ellos esta diferente forma de coleccionar.

Animales en las monedas mexicanas
De la sección ¿Qué sabe usted de numismática?, publicada en el Boletín de la Sociedad Numismática de México en el año de 1966, reproducimos la respuesta a una inquietud sobre el tema de los animales en las monedas mexicanas:

“Los quince animales que se han grabado en diversas monedas mexicanas [hasta esa fecha] han sido:

1.- El águila
2.- La serpiente
3.- El caballo (pesos de 1910 a 1914)
4.- El león (en el escudo de monedas coloniales y en algunas de Oaxaca)
5.- Pescados (en las cuartillas del municipio de Pátzcuaro)
6.- Patos (en la otra cara de las mismas monedas)
7.- Coyote (en una cuartilla de Sahuayo, Mich.)
8.- Borrego (en las emitidas en San Luis Potosí en las haciendas de Santiago y Sierra Hermosa)
9.- Puerco (en las de “necesidad” de la Negociación del Doctor, Qro.)
10.- Lobos (en el escudo de armas de las monedas de Durango. Nueva Vizcaya)
11.- Conejos (los lobos antes indicados llevan en el hocico un conejo)
12.- Vaca (en fichas de “necesidad” de la hacienda de Camichines, Yucatán)
13.- Abejas (en el otro lado de las mismas fichas o teseras)
14.- Gallo (en cuartillas de la hacienda de Tipitarillo, Mich.)
15.- Grifos (animal imaginario, en los pesos y tostones de Maximiliano.)



A los anteriores habría que aumentar los que han aparecido en acuñaciones más recientes, a pesar de estar en monedas que no son de circulación corriente. Ellos son: la Mariposa Monarca, el Lobo, la Tortuga y la Vaquita marinas, un caballo, una paloma y otra mariposa cuya característica es que su imagen está formada con otros animales (paloma, guacamaya, colibrí, pez, caracola y dos delfines), además de los diez de la bella serie de “Animales en peligro de extinción”:
1.- Águila Real
2.- Águila Arpía
3.- Berrendo
4.- Cocodrilo de río
5.- Jaguar
6.- Manatí
7.- Nutria de río
8.- Oso negro
9.- Perrito de las praderas
10.- Zacatuche


El coleccionismo temático

El coleccionismo temático es práctica común en la Filatelia nacional e internacional y de hecho se ha convertido en una importante categoría en esa disciplina. Por lo que respecta a la Numismática se sabe que –cuando menos- en los Estados Unidos hay un creciente número de coleccionistas que lo practican, pero preferentemente con billetes de banco y en menor medida con monedas mundiales. Considero que es una alternativa poco explotada en México y que sería conveniente fomentar ese tipo de coleccionismo que permitiría incrementar el número de interesados en las monedas y billetes de México y de otros países, ya que los temas a coleccionar son muy variados y para todos los gustos: animales; vehículos (carretas, automóviles, barcos, ferrocarriles, etc.); personajes mitológicos; construcciones arquitectónicas (templos, palacios de gobierno o civiles, puentes, etc.); héroes y personalidades destacadas, entre otros muchos.