domingo, 29 de marzo de 2015

La Falsificación y Alteración de la Moneda Mexicana. Parte 4.

Continuamos con la cuarta parte de la interesante conferencia ofrecida el 9 de marzo en asamblea No. 734.


Texto e imágenes: Lic. Manuel Farrera
Transcripción: Jesús Amín Tejas C. Delegado de promoción.



El Nacimiento de Los Billetes Bancarios



El primero de Agosto de 1864, durante el Gobierno de Maximiliano de Habsburgo, se fundó el Banco de Londres, México y Sudamérica, primer banco privado del país, publicando que su capital ascendía a medio millón de libras esterlinas. Este banco tiene el merito de haber introducido en nuestro país los billetes de banco con aceptación de la gente, ya que garantizaba su cambio por plata a la par en sus propias oficinas.



La primera emisión de billetes, en 1865, constó únicamente de 1400 piezas de 5 pesos impresas por la firma inglesa J.H. Sanders, en una sola cara y en fino papel de algodón; cabe mencionar que esta emisión no registra falsificaciones toda vez que los billetes los manejaban clientes con recursos y no la población en general.





Es hasta 1887 cuando aparecen de manera aislada las primeras falsificaciones en los billetes de este banco, siendo piezas únicas elaboradas de manera artesanal (a mano) lo que no ocasionó un riesgo para el banco ni para su garantía cambiaria.




Como medida de seguridad las posteriores emisiones de billetes del Banco de Londres, México       y         Sudamérica         fueron         encargadas          a          empresas reconocidas internacionalmente, mismas que elaboraban papel moneda como la firma inglesa Bradbury Wilkinson (BW&C) y posteriormente a la American Bank Note Company  (ABNC) de Nueva York.



La emisión de billetes bancarios encontró condiciones favorables especialmente durante el Porfiriato, ya que en 1897 Porfirio Díaz había promulgado la Ley de Instituciones de Crédito, estableciéndose un firme, funcional y organizado sistema para la creación de otros bancos; entre 1897 y 1903 hubo 21 bancos de emisión que comprendían el sistema financiero en toda la República.



Cada billete tenía impreso su valor nominal en letra y número así como una leyenda que bien podía decir "Pagará a la vista al portador", "A la par en dinero efectivo", o "en moneda del cuño corriente mexicano" la cantidad impresa en el mismo.  En Estados Unidos, por ejemplo, los billetes decían: "Falsificar es la muerte"



El canje por metálico se llevaba a cabo directamente en las oficinas bancarias, lo que desalentaba a los falsificadores quienes preferían engañar y defraudar a otras personas circulando billetes falsos antes que acudir ante un cajero quien conocía perfectamente los diseños de los billetes que canjeaba. En esta época existen muy pocas piezas falsas reproducidas de forma artística, es decir, que hayan sido elaborados linea por linea totalmente a mano, considerando, en lo personal, que estas piezas son verdaderas joyas de museo.


Los diseños de algunos billetes bancarios que fueron copiados, calcados o coloreados a mano, reproducen con especial cuidado cada detalle hasta darles una apariencia similar a los auténticos, destacándose su calidad artística, tiempo y dedicación que se requería para elaborarlos en su totalidad pieza por pieza.



El billete falso de 50 pesos que se presenta en la parte de abajo (del cual se desconoce su autor) esta hecho totalmente a mano, en él se puede ver que el artista le dedico mucho tiempo a copiarlo con gran maestría.



A pesar de lo antes señalado, observen un detalle del billete, que si bien por si sola es una obra de arte hecha a mano, lamentablemente el falsificador al escribir el nombre de la ciudad en donde refiere fue emitido, escribió erróneamente -TAMPIPICO-  en vez de -TAMPICO-,  y no se necesita ser un perito en grafoscopía para darse cuenta que la letra "a" que aparece en dos firmas diferentes, tiene exactamente el mismo trazo.



Así, los falsificadores también llegaron a alterar el valor nominal de los billetes bancarios para que tuvieran la apariencia de un monto mayor que el verdaderamente asignado; noten las impresiones en letra que dicen -CINCUENTA PESOS- en la parte baja del billete alterado, en comparación con la denominación de -100- pesos a que refiere el valor numeral en ambos lados.


Las alteraciones nominales de billetes llegaron a circular con relativa facilidad, esto debido principalmente a la falta de atención y conocimiento preciso de los diseños de lo billetes los cuales, sin exagerar, actualmente seguimos sin conocerlos. En algunos bancos los billetes de mayor denominación estaban parcialmente controlados, toda vez que se firmaban a mano por el Interventor del Gobierno, Gerente y Consejero o Cajero del banco el día que eran liberados, quedando constancia de su registro; otros bancos también los fechaban y sellaban directamente en sus sucursales.


Otra forma de falsificación se presentó cuando se robaban ESPECÍMENES de los propios bancos y los firmaban para hacerlos pasar como billetes legalmente emitidos, haciéndolos circular fácilmente entre la población, aunque en realidad se trataba de piezas alteradas.







Fin de la Cuarta Parte; continuamos la quinta con "La Falsificación y Alteración de la Moneda Mexicana. Parte 5"








miércoles, 25 de marzo de 2015

La Falsificación y Alteración de la Moneda Mexicana. Parte 3.

Continuamos con la tercera parte de la interesante conferencia ofrecida el 9 de marzo en asamblea No. 734.


Texto e imágenes: Lic. Manuel Farrera
Transcripción: Jesús Amín Tejas C., Delegado de promoción



La Moneda Durante la Guerra de Independencia



Al iniciarse la Guerra de Independencia los grupos Realistas e Insurgentes establecieron sus Casas de Moneda, además cada bando resellaba las monedas circulantes, lo que constituye una alteración de las piezas originales; los bandos revalidaban su moneda o legalizaban la tomada al enemigo en batalla marcándola con resellos o contramarcas realizadas a punzón, inscribiendo generalmente iniciales, signos distintivos o alguna palabra corta.



Entre los resellos realistas más utilizados se encontraban los que contenían las siglas L.C.M que era la nomenclatura de -La Comandancia Militar-, el resello con las siglas M.V.A. que representaba la abreviatura de -Monclova- y el conocido resello de LINARES.

Morelos mandó revalidar toda la moneda circulante con un punzón que contenía su MONOGRAMA que eran las letras -M O S- estilizadas entre dos estrellas; a causa de las falsificaciones se ordenó que cualquier falsificador fuera fusilado; este es quizá el resello mas usado por los insurgentes. Tambien se conoce el resello de NORTE que mayormente aparece en monedas realistas.



La Suprema Junta de Gobierno de Zitácuaro, encabezada por Ignacio Lopez Rayón, ordenó la acuñación de moneda de plata, perfeccionando los troqueles para su elaboración, ostentando por primera vez el emblema del águila y el nopal que se convertiría en nuestro Escudo Nacional. A pesar de que estas piezas circularon por un corto periodo, existen varias falsificaciones muy burdas.


El Primer Imperio Mexicano


Después de la consumación de la Independencia, se proclamó el Imperio Mexicano en 1822; Agustín de Iturbide en su carácter de Emperador, autoriza la acuñación de monedas de oro y plata en México como país independiente, prestándose inmediatamente a la falsificación. El haber utilizado todas las reservas de oro y plata ocasionó la crisis económica de su Imperio y la proliferación de falsificaciones; la difícil situación económica se trató de solucionar a través de una emisión de papel moneda autorizada por el Emperador.




El decreto de 20 de diciembre de 1822 preveía la creación de cédulas con duración limitada al año de 1823 estableciendo que para su elaboración se pondrían las marcas y signos que el Supremo Congreso Constituyente estimara necesarias, con el objeto de evitar posibles falsificaciones.




Ante la apremiante necesidad financiera, la impresión de estos primeros billetes mexicanos se realizó en papel común, a una tinta, expresándose en el texto de las cédulas la promesa del Gobierno de pagar la cantidad en ellas expresada. La  mala planeación dio origen a su fácil reproducción ilegal, agravando aún más el problema de su aceptación incrementando la desconfianza de la gente para recibirlos, reglamentando que quien fuera sorprendido falsificando se le consideraría como "monedero falso" sujeto a prisión y condenado con la pena de fusilamiento.




No obstante, las falsificaciones se multiplicaron, lo que obligó al Soberano Congreso Constituyente Mexicano a suprimir de inmediato la emisión; para frenar de golpe la falsificación se recogieron los sellos y el papel impreso para evitar todo fraude, con lo que quedaron sin valor todos estos billetes.



Se conoce una falsificación de billetes con valor de 5 pesos, lo cual es absurdo tomando en consideración que nunca se emitieron billetes de esa denominación.



También se conoce una falsificación de billetes de 100 pesos, supuestamente emitidos por el Gran Banco del Imperio Mexicano, institución que desde luego no existió, tomando en cuenta que los bancos se fundaron varias décadas después; al reverso de estos billetes se aprecia la orden de pago y los endosos a los que podía ser sometido.

República federal 


Comprendida de 1824 a 1835 encontramos a los primeros presidentes de México, que enfrentaron serías crisis económicas durante sus mandatos, todos acuñaron moneda y efectivamente todas fueron falsificadas. A partir de 1824 se acuñaron monedas de 8 reales en plata por las diferentes Casas de Moneda del país, portando el emblema del resplandor y el gorro frigio cruzado de la palabra "LIBERTAD" en el reverso, y en el anverso ostentan la leyenda "REPUBLICA MEXICANA" sobre el Escudo Nacional, muy parecido a como lo conocemos ahora; estas monedas fueron profusamente falsificadas.


Ante la falta de recursos se decidió volver a emitir billetes al amparo del decreto de 1823, pero en esta ocasión, para intentar frenar la falsificación se acordó imprimirlos al reverso de bulas o indulgencias papales canceladas, ya que se esperaba que así fueran aceptados y no los falsificaran atendiendo la religiosidad del pueblo mexicano.


El rechazo popular de estos billetes como medio de pago fue inmediato ante el temor de que no fueran amortizados y sobre todo por las numerosas falsificaciones, con lo cual se abandonó la idea de introducir con aceptación el papel moneda de México, el cual volvería a surgir hasta 40 años más tarde.

La crisis económica se fue acentuando, provocando la escasez de moneda fraccionaria, por lo que se acentuó en el pueblo la idea de fabricar en forma particular medios de cambio que eran aceptados local o regionalmente, con el fin de que sirvieran de moneda fraccionaria, a los cuales se les conoce como "Tlacos y Pilones"



Estas piezas utilizadas como medio de cambio se elaboraron en una variedad de materiales, adoptando las más variadas formas, por lo que al no ser uniformes se propició su fácil falsificación.


Segundo Imperio 



Dejó huella en la numismática mexicana. Los cuños de las monedas se cambiaron por completo, se acuñaron monedas de 20 pesos de oro y 1 peso de plata así como decimales con valor de 50, 10, 5 y 1 centavos, esta ultima de cobre.



Las monedas del Segundo Imperio acuñadas en 1866 son las primeras que llevan impresa la leyenda "UN PESO" en uno de sus cuños para referir a la unidad monetaria por su valor; así mismo no sorprende que las monedas hayan sido falsificadas utilizando las técnicas de vaciado y troquelado.



En el periodo conocido como República Restaurada 1867-1876, Juárez, Lerdo de Tejada, y José María Iglesias realizaron varias acuñaciones y desde luego sus monedas también fueron falsificadas.



En 1867 Juárez decretó el sistema monetario decimal teniendo como unidad al Peso de Plata y se dividiría en fracciones de centavos acuñados en plata y cobre. Se muestra una moneda de 1 peso de 1871 que ha sido alterada en su valor, agregándole el numero -20- y la letra -S- para hacerla parecer como si fuera de 20 Pesos.



En la gráfica se presenta un cuño de la época Juarista que sirvió para troquelar monedas falsas, observando como queda el cospel después de ser troquelado.



La moneda fraccionaria de níquel tampoco estuvo exenta de ser falsificada, siendo común encontrar en mayor numero las piezas de 5 centavos.





Fin de la Tercera Parte; continuamos la cuarta con "La Falsificación y Alteración de la Moneda. Parte 4."













domingo, 22 de marzo de 2015

La Falsificación y Alteración de la Moneda. Parte 2.

Continuamos con la segunda parte de la interesante conferencia ofrecida el 9 de marzo en Asamblea No. 734 ¡disfrútenla!


Texto e imágenes: Lic. Manuel Farrera.
Transcripción: Jesús Amín Tejas C. Delegado de Promoción


"La Moneda en el sistema monetario virreinal"



Durante los primeros años del virreinato, los conquistadores españoles introdujeron el uso de la moneda metálica como medio de cambio, haciendo circular las monedas que ellos traían consigo, pero estas fueron insuficientes para satisfacer las necesidades de una nueva economía en expansión.


Ante la falta de moneda circulante Don Antonio de Mendoza, primer Virrey de la Nueva España, recibió varios cargamentos de monedas enviadas por Carlos I desde España. Las monedas recibidas al poco tiempo fueron insuficientes, siendo necesario en 1536 reglamentar oficialmente el valor del Cacao como medio de cambio circulante. 


En la Nueva España no se podía acuñar moneda porque ese derecho era privilegio de la corona española, sin embargo, por cuestiones prácticas fue necesario fundir plata en forma de discos para que sirvieran de instrumento de cambio, estableciendo que para su producción  tuvieran un peso igual al de la moneda española conocida como "castellano", cuyo peso oficial era de 20 gramos. Las piezas españolas eran marcadas a punzón con el sello oficial de la Real Audiencia, posteriormente eran pesados con gran exactitud en una balanza; si los discos pesaban menos de 20 gramos se les fundía y si se excedían se les limaba o recortaba, hasta que dieran el peso exacto. Al relacionar el peso físico de estas piezas con el de la moneda española, se deriva el nombre de "PESO" en nuestra moneda, denominación que hasta la fecha usamos para designar la unidad monetaria.


Su burda elaboración provocó varios problemas, primero de aceptación y luego de falsificación, al alterar el contenido de plata y sustituirlo con otros metales; por el peso los indígenas se dieron cuenta del engaño, llamando a estas piezas "chapuzcas" palabra Nahualt que se traduce como "trampas". Los daños que produjo a la economía la circulación de moneda alterada crearon la necesidad de establecer una Casa de Moneda en la Nueva España; esta Casa tiene su fundamento en el decreto de Cédula Real fechado el 11 de mayo de 1535, firmado por la reina doña Juana de Castilla, quien autorizó acuñar moneda. Dicha Casa fue establecida a espaldas del Palacio Virreinal, hoy Palacio Nacional, sobre la calle que actualmente conocemos con el nombre de Moneda.


La unidad monetaria era el "Real de Castilla, en denominaciones con valor de 1, 2, y 3 Reales, así como fracciones de 1/2 Real y Cuartillas todas elaboradas en plata; a estas primeras piezas se les designa como de "Carlos y Juana" por llevar estampada la inscripción en latín de los nombres de los reyes, teniendo el honor de ser las primeras de América.

Como dato interesante, el 6 de noviembre del año pasado, la casa de subastas "Daniel Frank Sedwick"; colocó en remate una moneda de 8 reales de 1538; que fue encontrada en un naufragio en 1990, esta pieza fue comprada por un cliente anónimo vía telefónica alcanzando un precio record de $500 mil dolares (más impuestos). Viendo este precio me pongo a pensar, tengo una moneda falsa de 4 Reales de este tipo en excelentes condiciones, así es que se aceptan ofertas por si alguien se anima.


Con el paso de los años la industria minera en la Nueva España se solidificó convirtiéndose en la base económica del virreinato, permitiendose la acuñación de monedas de oro autorizadas por Cédula Real de 1675, teniendo como unidad monetaria al "Escudo"; este primer intento de acuñar moneda de oro fue motivo de falsificaciones e inclusive se alteraron barras de oro sustituyendo su contenido con diversas cantidades de cobre; los indígenas eran hábiles para identificar estas aleaciones llamándolas "Oro de Tepuzque" que significaba cobre. 


Los procesos de falsificación de monedas se volvieron artesanales; mediante la técnica de "vaciado" se elaboraban piezas, con un molde hecho con una moneda autentica, en el cual se vertían los metales fundidos, para luego separar los moldes.


La técnica de falsificación de moneda más elaborada fue la de troquelar monedas con metales no finos, intentando copiar sus características para que parecieran auténticas. Durante la Colonia, quien fuera sorprendido falsificando moneda era sometido a un proceso ante el Tribunal del Santo Oficio, en la búsqueda de la verdad era sometido a tortura y podía ser sentenciado a muerte.


El sistema monetario virreinal se mantuvo en vigor hasta la segunda parte del siglo XIX, fueron muchas las acuñaciones realizadas e innumerables las falsificaciones efectuadas.

En el virreinato, la moneda de plata de la Casa de Moneda de México (la primera de América), fue la primera divisa mundial de la historia. La marca "Mo" sigue siendo utilizado por la Ceca; de las columnas de Hércules y el listón que las rodea surgió el símbolo que hoy se usa casi en todo el mundo como representativo del dinero. La Nueva España fue el principal productor de plata del mundo, superando a los demás reinos de la corona. 




Nuestras monedas en sus andanzas por el mundo


Las piezas de plata fueron aceptadas sin restricciones en Estados Unidos, Filipinas, el Extremo Oriente, parte de África, así como en todas las colonias Europeas; las piezas de 8 Reales se consideraron en Estados Unidos medio legal de pago y de curso forzoso hasta 1857; de algunas de estas piezas existen falsificaciones ordenadas por decreto de la Casa Real en Inglaterra.


La moneda de plata circuló oficialmente en Filipinas y el Extremo Oriente resellada y remarcada con Chops o letras chinas impresas sobre sus cuños. Los cambios de diseño de la moneda mexicana no afectaron su aceptación en oriente, pero su intensa falsificación provocó que se pesaran de forma individual para comprobar su autenticidad, continuamente las letras chinas se cambiaban para autentificarlas. Una forma de alteración de nuestra moneda, fue hacerla circular con contramarcas y perforaciones para darles validez oficial y autenticidad, de esta forma fue aceptada en todas las colonias británicas y en las islas del Caribe.


Las monedas de plata también fueron parcialmente recortadas, remarcadas y fragmentadas, alterando su forma original de diversas formas para hacerlas circular legalmente como moneda fraccionaria principalmente en las islas del Caribe, hace mas de 200 años.


En Nueva Gales del Sur circularon las primeras monedas Australianas que surgieron a partir de monedas acuñadas en la Nueva España; en 1812, el gobernador de la Colonia Lachlan Macquarie, importó de la Casa de Moneda de México un lote de 40,000 piezas de 8 reales, las cuales se recortaron en su centro dando como resultado la obtención de dos monedas de plata independientes: el aro externo llamado "Holey Dollar" con valor de 5 chelines y una pieza central retroquelada conocida como "Dump" con valor de 50 peniques. 



Fin de la segunda parte, continuamos la tercera con "La Falsificación y Alteración de la Moneda. ¨Parte 3."



miércoles, 18 de marzo de 2015

La Falsificación y Alteración de la Moneda Mexicana. Parte 1

A continuación transcribimos la interesante ponencia del Lic. Manuel Farrera, impartida durante nuestra asamblea ordinaria No. 734 del día 9 de marzo, misma con que iniciamos actividades culturales de la Sexagésima Convención Numismática Internacional.

Texto e imágenes: Lic. Manuel Farrera.

Transcripción: Jesus Amín Tejas C. Delegado de Promoción.



"Fantasías, Falsificaciones y Alteraciones"



Buenas tardes apreciable auditorio.
Quiero iniciar mi ponencia agradeciendo a la Sociedad Numismática de México A.C., a su Presidente y en especial al señor Duane Douglas, mi mentor y amigo, por el hecho de que me haya convocado a este magnifico evento, confiando en mi responsabilidad de hablar sobre un tema que personalmente me apasiona: La Falsificación. 

La identidad de México se revela en su compleja travesía como nación, en el fascinante estudio de la numismática y la falsificación, espejo donde se refleja nuestra historia; es por ello que me gustaría agregarle al título de la presente conferencia: La Falsificación y alteración de la moneda mexicana; del Cacao a la actualidad"

El destacado jurista italiano Vincenzo Manzini, en su libro "Instituciones de Derecho Penal Italiano", publicado en 1923 en la ciudad de Milán señala: "La falsificación es la creación imitativa de carácter ilegitimo, cualquiera que sea la manera empleada y el medio seguido, sin que interese el grado de perfeccionamiento de la imitación, ni de la cantidad de piezas producidas".


Este dogma Jurídico penal trasciende hasta nuestros días a nivel nacional e internacional, toda vez que a la autoridad investigadora y judicial, no le interesa la forma en que se falsifique ni el grado de perfeccionamiento, ni la penalidad se relaciona con el número de piezas producidas, el delito de falsificación y alteración de moneda se persigue de oficio a nivel federal y es considerado grave.

Parafraseando al Dr. Quiroz Cuarón, sin duda el mejor Criminólogo que ha tenido nuestro país, dijo: "En la falsificación, lo mismo que en el arte, cada autor deja en su obra rasgos de su personalidad, y aún cuando no esté firmada es reconocible, y es que cada falsificador tiene su -modus operandi- y en general los delincuentes no crean, sino imitan y repiten aprovechando la experiencia ajena para perfeccionarse"


La falsificación apareció como una manifestación antisocial desde que se les asignó a algunos productos un valor cambiario, evolucionó con el desarrollo de las sociedades y se convirtió en una plaga de todos los tiempos y de todas las naciones; no existe un solo país que no haya sido afectado por falsificaciones. 


Pretender resumir cinco siglos de historia numismática y su falsificación en menos de una hora, es un reto difícil de afrontar, máxime cuando: "el delito sigue al hombre como la sombra al cuerpo, no muere, se transforma pasando de ambiente en ambiente y de civilización en civilización"., como acertadamente lo refirió Alexandre Lacassagne. Por ello, toda la investigación que he efectuado y con el material recolectado por más de treinta años, han despertado en mi la idea de hacer un libro sobre la falsificación de la moneda mexicana, considerando que es un tema del cual poco se ha hablado y hoy ustedes tendrán la primicia de conocer la parte medular de la obra y de ser los jueces que la califiquen.



MEDIOS DE CAMBIO PREHISPÁNICOS


Antes de la llegada de los conquistadores españoles, el Imperio Azteca se encontraba consolidado como un fuerte Estado Teocratico-Militar que tenía la hegemonía sobre los pueblos del altiplano los cuales eran sometidos, obligados por la fuerza de las armas a pagar pesadas cargas tributarias; los Aztecas levantaban censos de registro sobre todos los artículos que recibían como tributo, destacando por su importancia el oro y el cacao, todas la mercancías recibidas las ingresaban directamente a su economía para realizar actos de comercio, desarrollando así la estructura económica más grande de Mesoamérica.


Únicamente los sacerdotes podían manejar y controlar los productos con valor cambiario como el oro, ya sea en tejos o su limadura, y las semillas de cacao; los Códices que contienen matriculas de tributos confirman que el oro como medio de cambio estaba reservado para las clases superiores.


Para garantizar la autenticidad del oro en las transacciones, era necesario hacerse acompañar de los registradores que levantaban los censos de tributo, así, el polvo de oro se introducía en cánulas transparentes de plumas de aves de la región y se utilizaba como un importante medio de cambio, atrayendo la atención de los falsificadores, quienes alteraban el contenido de oro, sustituyéndolo por limadura de cobre.


La economía Azteca estaba basada en el trueque, pero si querían comprar mercancías el cacao servía como moneda, así lo menciona el Códice Mendocino, refiriendo que el medio de cambio oficial para realizar transacciones era la semilla de cacao o cacahuatl, cuyo árbol era sagrado. Puede sorprender que en la avanzada civilización que tenían los Aztecas no existiera otro medio cambiario mejor que la semilla, pero si se le compara con otros bienes se verá que este grano los aventajaba, pues, además de servir como moneda, al cacao también se le ocupaba para hacer bebidas como el chocolate o chocolatl que otorgaba sabiduría, cuyo uso era exclusivo de las clases dominantes.


Las semillas de Cacao utilizadas como moneda no pudieron escapar a ser objeto de falsificaciones ya que existen evidencias de granos falsos cuya semilla fue extraída y rellenada con lodo o barro, los cuales, dispersos entre otros pasaban desapercibidos.


El Códice Florentino refiere que quien fuera sorprendido por falsificar cacao, era detenido y metido en una jaula, iniciando un juicio sumario en donde a los pocos días se le sentenciaba, ya que falsificar cacao era un delito considerado fraude contra la comunidad, sancionado con la pena de muerte, misma que se ejecutaba en forma pública para escarmiento de los demás.

A la caída de Tenochtitlán en 1521 los territorios conquistados fueron gobernados por la Audiencia; a través de encomiendas se adquirió un poder casi autónomo sobre las nuevas provincias; los Reyes de España, ante la posibilidad de perder influencia, nombraron gobernantes y regidores sin lograr controlar el poder, decidiendo establecer el Virreinato en 1535; en 1527 se ordeno suspender el empleo de la semilla del cacao como moneda, limitandola a ser simple mercancía, sin embargo esta prohibición tuvo que ser revocada por que no se podía controlar su uso.




Fin de la primera parte. Continuamos la segunda con "La Falsificación y Alteración de la Moneda Mexicana. Parte 2"