domingo, 4 de mayo de 2014

LA NUMISMÁTICA Y SU RELACIÓN CON LA HISTORIA (parte 2)

En esta entrada se transcribe la segunda y última parte de la conferencia dictada por don Rogelio Charteris en el MIDE en marzo pasado. Esperamos sea de su agrado.


Texto: Rogelio CHARTERIS REYES
Expresidente de la SONUMEX

Fotografía: Pablo Alejandro CASAS RÁBAGO
Delegado de Promoción de la SONUMEX

La moneda de plata en México hasta 1948/1949 era una moneda en la que su contenido metálico era equivalente al valor estampado en la misma, si decía “un peso” tenía su equivalente en metal. Hay una interesante serie de monedas de un peso acuñadas los años de 1947, 1948 y 1949 que nos dan un claro ejemplo de lo dicho, si bien las correspondientes a los primeros dos años conservan en la actualidad el valor equivalente a su contenido de plata (pesan 14 gramos y tienen 50% de plata pura) la correspondiente al año de 1949 tiene un valor – según un reciente catalogo – que va desde 300 hasta 2,500 dólares dependiendo de su condición. Evidentemente este valor no tiene relación con su contenido metálico sino con su escasez. De la pieza se acuñaron 4 millones pero al haberse presentado en el ínterin una devaluación, el valor de su contenido de plata resultaba ser superior a su valor facial por lo que se ordenó que no se pusieran en circulación sino que fueran fundidas. Las pocas piezas que llegaron al mercado han sido muy buscadas por los coleccionistas lo que se ha visto reflejado en los precios mencionados, por cierto estas monedas se conocen como “el Morelos cachetón” en alusión a la no muy afortunada imagen que muestran de Don José María Morelos.



La excepción a la regla anterior se da en la moneda de cobre, esta, prácticamente desde siempre, se ha caracterizado por ser moneda fiduciaria o sea que – en la generalidad de los casos - su valor facial es superior al valor del cobre con fueron hechas. Lo anterior, por una lógica entrecomillada, prohijó que fuera precisamente esa moneda la que más se falsificara y más se usara por los gobiernos para revitalizar sus finanzas. Abundando en el punto, si uno falsificaba una moneda de plata u oro la única forma de obtener un beneficio era, o bien reducir su peso o la fineza del metal con el que se hiciera, no así la moneda de cobre donde se podía hacer con el peso y el material de la moneda oficial y aún así lograr un beneficio. Dice madame Calderón de la Barca en su interesante libro “Life in México” que la esposa de uno de los falsificadores que había sido detenido por las autoridades exclamó con toda naturalidad: “Realmente me pregunto por qué hacen tanto escándalo por esto, me parece a mí que el cobre de mi marido es tan bueno como cualquier otro”. Tenía razón, por lo menos en lo que se refería al cobre.

Otro ejemplo es la moneda del General Morelos, esta era de cobre y sin embargo ostentaba la denominación de 8 reales como si fuera de plata, esto evidentemente la volvía fiduciaria por lo que la justificó por decreto indicando: “será cambiada por moneda de plata al triunfo de la causa”, esto, como sabemos, nunca se dio.

Si una pieza no muestra un valor facial seguramente no es una moneda sino una medalla, otra característica que distingue una moneda de una medalla es que la moneda, si se gira sobre su propio eje, mostrará la imagen del reverso de cabeza en relación a la imagen del anverso mientras que la medalla mostrará ambas caras en la misma posición.

El diseño de una moneda es algo sumamente importante, el mensaje que proyecte no solo llegará a la mayoría de la gente sino que llegará innúmeras veces al día, un ejemplo de esto es el Escudo Nacional que aparece en toda nuestra moneda de circulación y que está enviando constantemente un mensaje de identidad patria.


Retomemos ahora el hilo de nuestra charla, ahora se trata de un baúl en el ático de la casa de los abuelos, revolvemos los nostálgicos recuerdos y repentinamente nos sonríe la suerte, ahí está una moneda, esta obscura por la patina pero es evidente que es de plata, parece española, la examinamos y nos despierta la curiosidad, buscamos a alguien que sepa de el tema, este nos dice: Esta es una moneda virreinal conocida como “Columnaria” o de “Dos Mundos” , el diseño fue utilizado en la moneda acuñada en México de 1732 a 1771 y es uno de los más gráficos ejemplos de un mensaje troquelado; como puedes ver su anverso muestra el escudo de España, en el aparece por primera vez el escudo de la Casa de Borbón, a un lado un número 8 indicativo de su valor y las iniciales MF del ensayador que certificó la pureza del metal con que la moneda fue hecha. La leyenda que ostenta: “PHILIP.V. D.G. HISPAN ET IND REX” nos dice que Felipe V era, por la Gracia de Dios, Rey de España y de las Indias.

En la otra cara muestra un par de columnas, son representación de las columnas de Hércules las que son un símbolo mitológico que marcaba la boca del Mar Mediterráneo el que en esa época era la frontera con lo desconocido, reforzaba la anterior convicción la leyenda que había en las mismas: “NON PLUS ULTRA” indicando, en una traducción libre: “Más allá no hay nada”; a raíz de los descubrimientos de Cristóbal Colón esa leyenda se modificó quitando la palabra NON a decir, como vemos en esta moneda, “PLUS ULTRA” o sea “Más allá hay algo”.

Se distinguen dos mundos sobre unas olas, estos están bajo una corona y la idea que trasmiten es: “Viajando por el mar dos mundos han quedado unidos bajo una sola corona”. La marca M° es indicativa de que la pieza fue hecha en la Casa de Moneda de México, esta marca conocida como ceca indica el lugar donde está localizada la Casa de Moneda que fabricó la moneda, a esta marca prácticamente desde un principio se le agregó encima una “°” pequeña para distinguirla de la ceca de Madrid que ostenta una pequeña corona sobre la “M”, se ha utilizado ininterrumpidamente, y después de casi 500 años la seguimos viendo en las monedas que actualmente traemos en los bolsillos. La leyenda “UTRAQUE UNUM” indica; “SOMOS UNO”.


Un par de piezas más arrebatan nuestra imaginación una es un pedazo de papel donde se lee la siguiente leyenda: “UN PESO – EL IMPERIO MEXICANO promete pagar esta cantidad de UN PESO con arreglo al Decreto de 20 de Diciembre de 1822 sobre este asunto. México 1o de Enero de 1823”.

Inmediatamente pensamos en el centavo que encontramos en el ropero sin embargo las fechas no coinciden, en efecto este debe de ser el Imperio de Agustín de Iturbide pero ¿No circulaban reales en esa época?¿No la moneda era metálica? Y nuevamente las interrogantes nos llevan a la investigación y así nos enteramos que fue este billete uno de los hitos que marcaron el camino de la moneda mexicana; durante el 1er Imperio se utilizó por primera vez en forma nacional el papel como moneda fiduciaria de circulación. No vamos a entrar durante esta charla en el análisis de los porqués de esto, pero queda abierto el campo para el que se interese en investigar ¿Qué fue del Imperio? ¿Cuál era la situación económica que forzó esta decisión? ¿Por qué peso y no reales?


La otra pieza es una moneda de plata, es una pieza ruda, su acabado es viril y la hace resaltar una leyenda en su exergo, abajo del Escudo Nacional dice: “MUERA HUERTA”, este anatema es extraño, probablemente es una de las muy pocas monedas en el mundo que ostenten un mensaje de este tipo, ¿Qué origino esta leyenda?

Resulta que durante la campaña ordenada por Don Francisco y Madero contra las fuerzas del General Pascual Orozco en 1912, el General Victoriano Huerta, -quien había sido comisionado por el Sr. Presidente para comandar la misma- aceptó como buena una acusación de abigeato levantada en contra del Coronel Francisco Villa y sin más ordenó su fusilamiento, del paredón fue rescatado Villa gracias a los buenos oficios de otros militares entre los que destacó Don Raúl Madero hermano de Don Francisco. Hay muchas versiones de la reacción de Pancho Villa ante la muerte inminente, pero sin meternos en cuál de ellas sea la verdadera, si podemos decir que el rencor que este le guardó a Huerta desde entonces quedó enquistado y se vio expresado en las monedas que en 1914 mandó acuñar con la mencionada leyenda.


Por último hablaré de la moneda de dos pesos acuñada por las fuerzas del Gral. Emiliano Zapata. En su anverso muestra el Escudo Nacional, sin embargo, en este momento me referiré específicamente a su reverso, en este se puede apreciar un sol radiante saliendo por encima de los volcanes que dominan lo que llegó a conocerse como la región zapatista, parece ser el inicio de un nuevo amanecer, esto se refuerza cuando leemos la leyenda que los rodea “REFORMA, LIBERTAD, JUSTICIA Y LEY”; cuatro palabras que encerraban todo el sentimiento que los había levantado en armas. ¿No dan ganas de estudiarlo?


Espero que esta charla haya despertado o reavivado el interés por saber de qué barro fuimos hechos y si así fue, que mejor vehículo que a través de los mensajes que las monedas nos muestran. No lo olvidemos, estas, son puertas abiertas a un pasado violento, romántico y heróico.