domingo, 27 de abril de 2014

LA NUMISMÁTICA Y SU RELACIÓN CON LA HISTORIA (parte 1)

A continuación transcribimos la primera parte de la interesante conferencia "La numismática y su relación con la historia" impartida en marzo de este año por don Rogelio Charteris Reyes en las instalaciones del Museo Interactivo de Economía, en el marco de la inauguración de la exposición "A pe$o el kilo". 

Consideramos que el texto será de interés tanto para expertos como para aquellos que apenas comienzan a adentrarse en la numismática, pues nos recuerda como comenzamos muchos en este apasionante mundo. Esperamos lo disfruten.



Texto: Rogelio CHARTERIS REYES
Expresidente de la SONUMEX

Fotografía: Pablo Alejandro CASAS RÁBAGO
Delegado de Promoción de la SONUMEX

Lo primero es agradecer a todos ustedes por su presencia y al MIDE por la oportunidad que me brinda para compartirles algunas ideas y conceptos.

Iniciaré comentando que la finalidad de la charla es múltiple, trataré de mostrar como la numismática brinda apoyo para interpretar y/o fundamentar -en forma pragmática- hechos de la historia, asimismo, como reconoce los movimientos de la economía y finalmente como nos ofrece una forma de estudiar estos temas en forma amena y desafiante.

En muchos casos la numismática es ligada con el coleccionismo de monedas, y si bien esto es correcto, dista de ser el factor más importante a que nos lleva esta afición. Coleccionar monedas es apasionante, sin embargo en muchos casos, es solo el primer paso hacia la numismática o sea, el estudio de las monedas, mejor dicho, con el mensaje expresado en las monedas.

Se puede ser coleccionista sin ser numismático y se puede ser numismático sin ser coleccionista sin embargo, lo óptimo, se da cuando el coleccionista y el numismático se integran en una misma persona. En ese momento se conjuntan las satisfacciones que tiene el coleccionista de la búsqueda, del hallazgo, del completar una serie, del mejorar una condición, con aquellas del numismático, que además investiga el arte, la economía y la historia integrada en ella.

Agregaría, como punto de interés, que se puede ser coleccionista sin necesariamente hablar de grandes cantidades de dinero, hay series de monedas, viejas y nuevas, muy interesantes y que, o bien tienen todavía un costo moderado en el mercado o incluso son de circulación actual, sin embargo, les mentiría si dijera que todas las monedas están al alcance de todos hay piezas sumamente raras y/o sumamente caras y ahí entra la numismática. Para el estudio de las monedas no es indispensable ser poseedor de la pieza, estas se pueden ver en museos y se pueden estudiar en libros, hay un gran numismático el Sr. Duane Douglas que acuñó una frase muy interesante para expresar este concepto, él dice: “Primero el libro, después la moneda”.

Imaginen donde estaríamos en conocimiento si solo los dueños, -de pinturas de los impresionistas por poner un ejemplo- los estudiaran, más aún, estoy convencido que cuando una de esas pinturas cambia de mano el potencial comprador llama a un experto para que autentifique la obra y seguramente dicho experto ni es dueño de una pintura similar ni podría costearla, sin embargo ha estudiado y es en quien se confía.

Este Museo Interactivo de Economía nos da la oportunidad de aprender en una forma novedosa las funciones económicas del quehacer diario, pues bien la Numismática también, en su particular forma, nos permite interactuar con distintas fases de nuestra historia.

Para captar el mensaje que voy a tratar de transmitir y al mismo tiempo darle un ambiente de aventura les voy a pedir un favor, usemos la imaginación, pensemos que estamos buscando en el cajón de un viejo ropero y entre objetos polvosos encontramos una moneda, puede ser el recuerdo del bautizo de un antepasado o bien puede ser una moneda de la revolución que quedó ahí después del regreso de un viejo soldado o cualquiera otra de muchas razones, pero lo importante es permitir que la curiosidad -que todos traemos dentro- nos motive a hacernos preguntas que abrirán un mundo de intriga, de romance, de patriotismo, de nostalgia.



Tomamos la pieza, es de cobre, en una cara dice: "1 CENTAVO", muestra el año 1864, y una inicial, una letra M, en su otra cara resalta la leyenda “IMPERIO MEXICANO”, tiene lo que evidentemente es el Escudo Nacional pero, el águila está coronada y pensamos ¿Un imperio en México?...  Sí, claro, recordamos aquellos tiempos en que se nos enseñó que precisamente en ese año de 1864 había venido a México un príncipe austriaco a formar un imperio, por supuesto esta moneda debe de ser parte de las acuñaciones de Maximiliano de Habsburgo y ahí despierta el interés ¿Realmente quién fue el? ¿Por qué vino? ¿Qué logró? Y con esas simples preguntas da inicio un recorrido fascinante.

Esa moneda encontrada en el cajón de un viejo ropero nos llevará a saber o desempolvar el recuerdo de la Casa de los Habsburgo en Austria, de Benito Juárez y la República, de las intrigas de las cortes europeas, de Francia y Napoleón III, de las ambiciones territoriales y comerciales de las alianzas de conveniencia, el romance, el idealismo, el heroísmo, la perseverancia y finalmente del triunfo y la derrota.

Este comentario lo ha disparado una moneda de un centavo, una de miles diferentes que se han producido en México a través de casi 500 años, desde que en 1536 se acuñó en nuestra Casa de Moneda, la primera moneda fabricada en América.



Ahora bien, exageremos nuestra suerte -recuerden, estamos usando la imaginación- no encontramos una moneda encontramos dos, pero la segunda, que si bien es igual a la primera, muestra una característica particular, en el lugar donde había una corona se ha sobrepuesto con un golpe de punzón un gorro frigio y en la garra del águila se ha puesto una corona, nos preguntamos ¿Porqué?, investigamos y encontramos que se trata de un nuevo mensaje, el primero era del Imperio este otro, marcado con dos simples golpes de punzón expresa el triunfo de la República; el gorro frigio a borrado la corona del Imperio y esta ha caído a quedar en la garra del águila.

El campo es inmenso, voy a presentar algunos otros ejemplos que espero despierten su interés pero antes trataré de aclarar algunos de los conceptos que manejaremos durante este recorrido:
  • La moneda fiduciaria es aquella que muestra un valor facial -el que está inscrito en ella- que es superior al valor del material con que fue hecha.
  • Se dice que una moneda no es fiduciaria o sea que tiene un valor real, cuando su contenido metálico tiene el mismo o superior al que se ha estampado en ella.
  • Por definición los billetes, cheques, letras de cambio, son documentos fiduciarios.
  • La moneda fiduciaria es aceptada básicamente por cualquiera de dos razones: una es cuando se tiene confianza en la institución que la respalda, la otra es que cuando se tiene miedo a las consecuencias de rechazársela a quien nos la da en pago. Alguien platica la anécdota del general revolucionario al que preguntaron: ¿Perdone mi general pero que respalda la moneda que está usted poniendo en circulación? La respuesta no se hizo esperar: “Su respaldo lo traigo enfundado de mi cinturón”.



Continuará...

3 comentarios:

  1. felicito sinceramente al o alos creadores de este gran blog y articulo sobre nuestras monedas, soy aficionado, y me considero un gran admirador por nuestras monedas,porque yon creo que hay pocos paises en el mundo que tengan una variedad como las que tenemos en nuestro mexico,me considero numismatico ,con una coleccion muy pequeña de monedas,por hoy es todo felicidades y adelante ,mi nombre emeterio mendiola d. mi correo tellomendiola@hotmail.com , o ferminmendiola@hotmail, este es el ,correo de mi hijo ,ya que mi contraseña a veces no ingresa o me dicen que es incorrecta, saludos

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  2. Muy bueno, estoy haciendo la maestria de mi tesis basada en este tema. Hay una historia por descubrir en torno a las emisiones monetarias como factor de la Historia.

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