miércoles, 18 de marzo de 2015

La Falsificación y Alteración de la Moneda Mexicana. Parte 1

A continuación transcribimos la interesante ponencia del Lic. Manuel Farrera, impartida durante nuestra asamblea ordinaria No. 734 del día 9 de marzo, misma con que iniciamos actividades culturales de la Sexagésima Convención Numismática Internacional.

Texto e imágenes: Lic. Manuel Farrera.

Transcripción: Jesus Amín Tejas C. Delegado de Promoción.



"Fantasías, Falsificaciones y Alteraciones"



Buenas tardes apreciable auditorio.
Quiero iniciar mi ponencia agradeciendo a la Sociedad Numismática de México A.C., a su Presidente y en especial al señor Duane Douglas, mi mentor y amigo, por el hecho de que me haya convocado a este magnifico evento, confiando en mi responsabilidad de hablar sobre un tema que personalmente me apasiona: La Falsificación. 

La identidad de México se revela en su compleja travesía como nación, en el fascinante estudio de la numismática y la falsificación, espejo donde se refleja nuestra historia; es por ello que me gustaría agregarle al título de la presente conferencia: La Falsificación y alteración de la moneda mexicana; del Cacao a la actualidad"

El destacado jurista italiano Vincenzo Manzini, en su libro "Instituciones de Derecho Penal Italiano", publicado en 1923 en la ciudad de Milán señala: "La falsificación es la creación imitativa de carácter ilegitimo, cualquiera que sea la manera empleada y el medio seguido, sin que interese el grado de perfeccionamiento de la imitación, ni de la cantidad de piezas producidas".


Este dogma Jurídico penal trasciende hasta nuestros días a nivel nacional e internacional, toda vez que a la autoridad investigadora y judicial, no le interesa la forma en que se falsifique ni el grado de perfeccionamiento, ni la penalidad se relaciona con el número de piezas producidas, el delito de falsificación y alteración de moneda se persigue de oficio a nivel federal y es considerado grave.

Parafraseando al Dr. Quiroz Cuarón, sin duda el mejor Criminólogo que ha tenido nuestro país, dijo: "En la falsificación, lo mismo que en el arte, cada autor deja en su obra rasgos de su personalidad, y aún cuando no esté firmada es reconocible, y es que cada falsificador tiene su -modus operandi- y en general los delincuentes no crean, sino imitan y repiten aprovechando la experiencia ajena para perfeccionarse"


La falsificación apareció como una manifestación antisocial desde que se les asignó a algunos productos un valor cambiario, evolucionó con el desarrollo de las sociedades y se convirtió en una plaga de todos los tiempos y de todas las naciones; no existe un solo país que no haya sido afectado por falsificaciones. 


Pretender resumir cinco siglos de historia numismática y su falsificación en menos de una hora, es un reto difícil de afrontar, máxime cuando: "el delito sigue al hombre como la sombra al cuerpo, no muere, se transforma pasando de ambiente en ambiente y de civilización en civilización"., como acertadamente lo refirió Alexandre Lacassagne. Por ello, toda la investigación que he efectuado y con el material recolectado por más de treinta años, han despertado en mi la idea de hacer un libro sobre la falsificación de la moneda mexicana, considerando que es un tema del cual poco se ha hablado y hoy ustedes tendrán la primicia de conocer la parte medular de la obra y de ser los jueces que la califiquen.



MEDIOS DE CAMBIO PREHISPÁNICOS


Antes de la llegada de los conquistadores españoles, el Imperio Azteca se encontraba consolidado como un fuerte Estado Teocratico-Militar que tenía la hegemonía sobre los pueblos del altiplano los cuales eran sometidos, obligados por la fuerza de las armas a pagar pesadas cargas tributarias; los Aztecas levantaban censos de registro sobre todos los artículos que recibían como tributo, destacando por su importancia el oro y el cacao, todas la mercancías recibidas las ingresaban directamente a su economía para realizar actos de comercio, desarrollando así la estructura económica más grande de Mesoamérica.


Únicamente los sacerdotes podían manejar y controlar los productos con valor cambiario como el oro, ya sea en tejos o su limadura, y las semillas de cacao; los Códices que contienen matriculas de tributos confirman que el oro como medio de cambio estaba reservado para las clases superiores.


Para garantizar la autenticidad del oro en las transacciones, era necesario hacerse acompañar de los registradores que levantaban los censos de tributo, así, el polvo de oro se introducía en cánulas transparentes de plumas de aves de la región y se utilizaba como un importante medio de cambio, atrayendo la atención de los falsificadores, quienes alteraban el contenido de oro, sustituyéndolo por limadura de cobre.


La economía Azteca estaba basada en el trueque, pero si querían comprar mercancías el cacao servía como moneda, así lo menciona el Códice Mendocino, refiriendo que el medio de cambio oficial para realizar transacciones era la semilla de cacao o cacahuatl, cuyo árbol era sagrado. Puede sorprender que en la avanzada civilización que tenían los Aztecas no existiera otro medio cambiario mejor que la semilla, pero si se le compara con otros bienes se verá que este grano los aventajaba, pues, además de servir como moneda, al cacao también se le ocupaba para hacer bebidas como el chocolate o chocolatl que otorgaba sabiduría, cuyo uso era exclusivo de las clases dominantes.


Las semillas de Cacao utilizadas como moneda no pudieron escapar a ser objeto de falsificaciones ya que existen evidencias de granos falsos cuya semilla fue extraída y rellenada con lodo o barro, los cuales, dispersos entre otros pasaban desapercibidos.


El Códice Florentino refiere que quien fuera sorprendido por falsificar cacao, era detenido y metido en una jaula, iniciando un juicio sumario en donde a los pocos días se le sentenciaba, ya que falsificar cacao era un delito considerado fraude contra la comunidad, sancionado con la pena de muerte, misma que se ejecutaba en forma pública para escarmiento de los demás.

A la caída de Tenochtitlán en 1521 los territorios conquistados fueron gobernados por la Audiencia; a través de encomiendas se adquirió un poder casi autónomo sobre las nuevas provincias; los Reyes de España, ante la posibilidad de perder influencia, nombraron gobernantes y regidores sin lograr controlar el poder, decidiendo establecer el Virreinato en 1535; en 1527 se ordeno suspender el empleo de la semilla del cacao como moneda, limitandola a ser simple mercancía, sin embargo esta prohibición tuvo que ser revocada por que no se podía controlar su uso.




Fin de la primera parte. Continuamos la segunda con "La Falsificación y Alteración de la Moneda Mexicana. Parte 2"






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